
Ciclistas de Astana enfrían su cuerpo tras etapas de 40 grados para optimizar la recuperación
Resumen de IA
La lucha contra el calor se intensifica para los ciclistas de Astana tras completar etapas bajo temperaturas extremas. Al cruzar la línea de meta, el organismo aún no puede comenzar su recuperación, ya que llega con una temperatura interna muy elevada, similar a tener fiebre.
El fisioterapeuta Roberto Puertas explica que el protocolo de enfriamiento comienza inmediatamente después de la carrera. "Uno de los principales problemas es que el corredor llega con una temperatura corporal muy alta, alrededor de 38.5 grados".
Para combatir esto, el equipo utiliza bañeras con agua fría y hielo a aproximadamente 12 grados. Los ciclistas se sumergen hasta la cintura durante unos cinco minutos, con el objetivo de reducir la temperatura corporal en un grado o un grado y medio. Esto permite que se preparen mejor para el siguiente paso de su recuperación.
Puertas destaca que, aunque no hay consenso sobre los beneficios musculares de la crioterapia, su efectividad para favorecer la termorregulación es indiscutible. En condiciones extremas, esta práctica puede acelerar la recuperación, evitando que el proceso se prolongue durante el trayecto en autobús hacia el hotel.
Además de la inmersión, los ciclistas emplean otras técnicas como vaciar bidones de agua sobre sus cabezas y usar hielo en la nuca para mitigar el calor durante las etapas. A lo largo de los años, la crioterapia ha sido un recurso fluctuante en el ciclismo, pero Astana ha integrado esta práctica de forma sistemática desde 2024.
La recuperación no solo se mide por la sensación del ciclista esa noche, sino también por cuánto desgaste logran evitar para estar listos al día siguiente. "Cada dosis de recuperación cuenta", concluye Puertas.
Encuentre todos los resúmenes IA de noticias deportivas : Vuelta, Ciclismo. Resúmenes automáticos, en tiempo real.

Los comentarios arribarán pronto...