Tadej Pogacar enfrenta un reto monumental en la París-Roubaix

La París-Roubaix es una carrera que desafía toda lógica, donde el caos reina en sus adoquines y tramos difíciles. En esta edición, Wout van Aert logró lo que muchos anhelan: una victoria en el Velódromo de Roubaix. Sin embargo, la historia no fue tan favorable para Tadej Pogacar, quien vio cómo el ‘Infierno del Norte’ le negó la gloria que tanto deseaba. Los 258 kilómetros y 30 tramos de pavé no fueron benévolos con el esloveno, quien sufrió tres pinchazos que lo obligaron a cambiar de bicicleta en varias ocasiones. A pesar de estos contratiempos, Pogacar no se rindió, pero enfrenta una dura realidad: compite no solo contra los demás, sino también contra la historia y los pronósticos que desaconsejan su participación en una carrera dominada por ciclistas más pesados. Un dato alarmante para Pogacar es que la media del Top-10 fue de 75,6 kilos, mientras que él pesa 66 kilos, un déficit de casi 10 kilos. En los últimos 15 años, los campeones han tenido un peso medio de 76,9 kilos, lo que complica aún más su situación. Pese a los desafíos, Pogacar se mostró reflexivo tras finalizar segundo: “Cuando Wout atacó, logré reaccionar, pero no me quedaba fuerza suficiente para soltarlo en los adoquines. Di lo mejor de mí, pero hoy él fue el más fuerte”. Al ser cuestionado sobre su posible regreso al ‘Infierno del Norte’, el esloveno dejó la puerta abierta: “¿Volver? No puedo descartarlo, así que quizá sí”. Para él, la París-Roubaix representa un desafío monumental, aunque ahora reconoce que podría ser más difícil que la Milán–San Remo.
Source: Marca - 2026-04-13