La consolidación del Gran Camiño: una carrera que ya no pide permiso

O Gran Camiño ha demostrado que se ha ganado su lugar en el panorama ciclista, sin necesidad de justificar su existencia ante nadie. Esta edición ha sido la confirmación más rotunda de su relevancia, destacándose no por un cartel repleto de figuras, sino por su excelencia y coherencia. Las etapas han mostrado nervio y finales emocionantes, reflejando que el recorrido fue cuidadosamente planeado. En este sentido, Galicia se ha convertido en el verdadero argumento de la carrera. El final en Santa Trega ha dejado una huella imborrable, con subidas que tenían sentido y carreteras que desafiaban a los ciclistas en los momentos clave. El cambio de fecha a abril ha transformado la experiencia, eliminando preocupaciones por el mal tiempo y permitiendo que se aprecie la organización seria detrás del evento. La producción televisiva ha mejorado cada año, y la logística ha sido bien recibida por los equipos, que están dispuestos a participar a pesar de que los puntos no les beneficien en el ranking. Sin embargo, hay un punto de controversia: la puntuación de la carrera. El diagnóstico entre los ciclistas es claro: la UCI no trata a esta competición con la importancia que merece. El caso de Canal y San Remo ilustra esta discrepancia, donde un triunfo en Galicia no se compara equitativamente con el 64º puesto en la clásica gala, creando confusión y frustración entre los participantes.
Source: Marca - 2026-04-18