Gemma Triay comparte su lucha con la ansiedad y su renacer en el pádel

La número uno del pádel mundial, Gemma Triay, ha revelado su historia personal en el 'Bullpodcast', donde reflexionó sobre su trayectoria desde el tenis hasta convertirse en una figura destacada en el pádel. Triay compartió cómo su adolescencia estuvo marcada por la autoexigencia y la presión, lo que la llevó a sufrir episodios de ansiedad severa: “Vom itaba antes de los partidos porque tenía mucha presión”. Esta experiencia la ha marcado, deseando que sus futuros hijos no enfrenten la misma presión. La carrera de Triay dio un giro inesperado tras una grave lesión a los 16 años, lo que la mantuvo un año fuera de las pistas. A los 17, tomó la difícil decisión de dejar el tenis. “Me planteo seriamente si dejo el tenis y me voy a estudiar”, comentó, trasladándose a Barcelona para llevar una vida más tranquila, aunque eventualmente el deseo de competir resurgió: “Echaba de menos el gusanillo”. El descubrimiento del pádel fue casi accidental: “Me dejaron una pala en un torneo universitario y me encantó”. Su evolución en este deporte fue rápida, y a diferencia del tenis, encontró disfrute en la competición: “Aquí me lo estaba pasando bien, sin tensión ni presión de sufrir”. Triay también analizó su evolución mental, reconociendo que en sus primeros años en la élite, la frustración era común. Sin embargo, su etapa con Alejandra Salazar le enseñó a gestionar mejor sus emociones: “Aprendí a disfrutar sufriendo”. Orgullosa de su trayectoria, Triay afirmó: “He vivido todas las facetas de un jugador” y destacó su mentalidad competitiva: “No siento que haya fracasado en nada. Siempre he intentado dar mi 100%”. En lo personal, la jugadora admitió el sacrificio de la élite, pero mira al futuro con la intención de ser madre en cinco años: “No quiero arrastrarme en la pista”. Finalmente, expresó su admiración por Salazar y el potencial de su compañera Delfi Brea.
Source: Sport.es - 2026-04-30