El dilema del mecenazgo público tras los descensos de Granca y Spar: ¿fin de una era?

El baloncesto canario atraviesa un momento crítico tras los descensos del Gran Canaria de Baloncesto y el Spar de Baloncesto. El Gran Canaria, que recibió 3,9 millones de euros del Cabildo, ha perdido su plaza en la Liga Endesa después de 31 años de historia, incluyendo una Supercopa de España y una Eurocup en 2023. Este escenario plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de los clubes profesionales financiados con dinero público. La figura de Miguel Ángel Ramírez, presidente de la UD Las Palmas y socio de los Miami Heat, ha emergido como un posible salvador, expresando su apoyo a los gestores públicos, mientras Antonio Morales y Aridany Romero enfrentan críticas por la situación del Granca. Con un Gran Canaria Arena que alberga a 11,500 espectadores, la viabilidad de un club en la categoría de plata se cuestiona. Además, el Spar, que recibió 5,3 millones del Instituto Insular de Deportes, ha terminado en la última plaza de la temporada 25-26, sumando otro descenso significativo tras evitarlo hace dos temporadas gracias a un acuerdo con el FC Barcelona. La situación ha reavivado el debate sobre la necesidad de un modelo de financiación más privado. ¿Deben las empresas asumir un papel más activo en el deporte de élite? La UD Las Palmas, con un presupuesto de 46,6 millones, continúa recibiendo subvenciones, pero el futuro del deporte canario está en la balanza, con la urgencia de encontrar un nuevo enfoque para la financiación y gestión de los clubes.
Source: Sport.es - 2026-05-30