El desafío de Antonio Cordón: ¿Puede un director deportivo sobrevivir en el Sevilla?

En el Sevilla FC, ser director deportivo se ha convertido en un verdadero desafío. Antonio Cordón, quien llegó hace un año, se ha enfrentado a una situación crítica que ha puesto a prueba su capacidad y la de sus predecesores. José Ignacio Navarro, que llegó junto a Cordón, se ha adaptado al perfil bajo requerido, actuando sin ser el protagonista en decisiones difíciles, especialmente en un contexto de nula capacidad de gasto. Los movimientos en el mercado han sido limitados, con el club sin margen para inscribir jugadores que regresan de cesión o que han sido firmados a coste cero. Cordón se encontró con un club en peores condiciones de lo que esperaba, con la obligación de vender a sus figuras más destacadas. Aunque gestionó bien el traspaso de Badé, tuvo más dificultades con Lukebakio, involucrando a Jorge Mendes en el proceso. La búsqueda de jugadores libres, como Azpilicueta y Alexis Sánchez, fue una estrategia necesaria, resultando en un gasto total de 250.000 euros. Su salida se debió a la pérdida de confianza de la directiva, que no vio en él un defensor del proyecto. Matías Almeyda, su gran apuesta, también fue otro entrenador cesado, reflejando la presión constante en el banquillo nervionense. Cordón, que firmó un contrato de tres años, solo cumplió uno, lo que refleja la inestabilidad que rodea a la dirección deportiva del Sevilla. Monchi, una figura icónica, ha marcado la pauta en la gestión de fichajes, y la sombra de su legado sigue presente. Cordón ha sido el único director deportivo, a excepción de Monchi, que ha tenido que planificar en una situación de ruina económica, lo que resalta la dificultad de su tarea. Óscar Arias y Joaquín Caparrós son ejemplos de la presión que enfrentan los directores deportivos, donde los resultados son cruciales para la supervivencia en el cargo.
Source: ABC Deportes - 2026-06-05