El CD Castellón y la emoción de revivir recuerdos en cada partido

En un momento de reflexión, el autor comparte sus vivencias como aficionado del CD Castellón, resaltando la conexión emocional que genera el fútbol. El relato comienza con una anécdota sobre su hijo Teo, quien, a sus nueve años, ya tiene más amigos que su padre. Durante un concierto de Teenage Bottlerocket, el autor se sorprende al escuchar al guitarrista mencionar "Pam, pam, orellut", lo que lo lleva a recordar el Castellón-Eibar. Este momento refuerza la idea de que el amor por el equipo impregna todos los aspectos de la vida en la ciudad. El autor menciona que, aunque su trabajo está ligado al CD Castellón, a veces siente que esta conexión puede ser asfixiante. Sin embargo, el encuentro con la afición en el estadio lo llena de nostalgia y gratitud. En un emotivo giro, recuerda a su padre, quien lo llevó a ver al Castellón en 1989, y a su amigo Pepe, fallecido un año atrás. Estos recuerdos lo llevan a una profunda reflexión sobre la importancia de la comunidad y el legado que el fútbol deja en las vidas de sus seguidores. Finalmente, el autor concluye que, independientemente del resultado del partido, ya se siente ganador por la experiencia compartida con otros albinegros, reafirmando que el fútbol es un "nosotros eterno".
Source: Sport.es - 2026-06-03